sábado, 3 de marzo de 2018

LOS CHOZOS, CONSTRUCCIÓN UNIVERSAL



CAPÍTULO I
LOS CHOZOS, HISTORIA Y EVOLUCIÓN

Chozo de las Chombas, realizado por Inculca y subvencionado por la Diputación de León

Tal vez, la humanidad haya llegado a construir las viviendas circulares, entre ellas los chozos, con pequeños pasos como los que se exponen a continuación:

  http://blog.kananga.com/nuevo-campamento-kananga-river-camp/

Qué hacemos alrededor de un fuego a la intemperie?
Ponernos en círculo alrededor de él.
  http://www.rutaspirineos.org/fotografias/midi-d-ossau-por-refugio-pombie

¿Qué hacen los montañeros si se quedan vivaqueando en la montaña?
Hacen un círculo de piedras que los cobija durante la noche.

  http://www.rutaspirineos.org/fotografias/midi-d-ossau-por-refugio-pombie

Vivac en los Pirineos
Ya estamos protegidos por el círculo de piedras, si ahora hacemos un fuego en el centro tendremos un ambiente “confortable”.

Chozo de las Chombas, en la braña de Caboalles de Abajo
En esta situación a alguien, en la prehistoria, se le ocurrió poner un techo y así se consiguió una vivienda que, de diferentes formas, ha llegado hasta nuestros días.
Y los chozos son descendientes de esas construcciones que los humanos empezaron a hacer en el albor de los tiempos y que, como veremos, en cada zona se adaptaron a las circunstancias naturales y a las necesidades de los moradores.
Es, pues, el chozo un patrimonio etnográfico digno de tener en consideración y digno de conservar como ejemplo de uso racional de los recursos que la naturaleza nos ofrece, es difícil encontrar hoy día una vivienda que sea más ecológica y eficiente que el chozo. Naturalmente le faltan las comodidades que el desarrollo humano nos ha hecho imprescindibles.
Veremos en las siguientes diapositivas y en el capítulo dedicado a la Construcción del Chozo las diferentes características que son inherentes a estas construcciones circulares.

 
A igualdad de consumo de materiales conseguimos mayor superficie habitable, lo demostraremos posteriormente.
Mayor uniformidad en la transferencia de calor.
Los materiales utilizados, piedra y escoba, juntamente con el considerable espesor de las paredes y de la cubierta vegetal consiguen un aislamiento térmico excelente. Si además consideramos que al ser de planta circular todo el calor que genera el fuego central se irradia uniformemente a toda la estancia.
Al no existir fachadas rectangulares no se “estrellan” los vientos y el sol contra una de las paredes, fluyen con facilidad alrededor del chozo.
En una fachada de muros perpendiculares, las orientaciones son directas. Sin embargo, en las fachadas de forma curva las orientaciones quedan diluidas, mejorando el aprovechamiento de la radiación solar y disminuyendo las superficies penalizadas por su orientación en cuanto a la pérdida o ganancia de calor.

-La estrategia bioclimática del chozo y de la palloza  es sorprendente ya que se adapta al terreno para protegerse de los vientos y se pega a la tierra siendo la cubierta la mayor parte de la construcción y esto junto con el gran espesor de sus muros, dotan al chozo o a la palloza de gran inercia térmica.
-Su calentamiento y aislamiento: las principales fuentes de calor se hallan en el interior de la palloza, la convivencia de personas y ganado y el fuego del hogar encendido a diario, calientan la edificación. Se mantiene el calor en su interior gracias a la ausencia de huecos y la inexistencia de chimenea además  la escoba o brezo o la paja de centeno en la cubierta (cuyo poder aislante se ve incrementado por la acumulación de nieve en invierno), proporciona al chozo o a la palloza  gran aislamiento.
-Son un modelo de rendimiento energético, hoy en día que tan de actualidad está la eficiencia energética así lo explican en este artículo de la Voz de Galicia:
Las pallozas son un modelo de rendimiento energético
Un estudio revela que la demanda térmica es menor que la de las actuales viviendas rurales, diseñadas dos mil años después
Su aspecto es sencillo: una estructura circular de piedra con una cubierta de paja. Pero bajo este rudimentario diseño ideado hace más de dos mil años se esconde una tecnología puntera aplicable incluso hoy en día. Al menos desde un punto de vista de sus prestaciones energéticas. Las pallozas son tan eficientes en lo que se refiere a la demanda de calefacción y refrigeración, dos de los parámetros analizados, como las viviendas rurales contemporáneas típicas de Galicia, construidas veinte siglos después.
(LA VOZ DE GALICIA) 

La conclusión se recoge en el estudio Evolución del comportamiento térmico en viviendas tradicionales de piedra y cubierta de paja. Puesta en valor de un modelo sostenible en el noroeste de España, recogido en la publicación editada en Chile Revista de la construcción y realizado por el arquitecto técnico Pablo Fernández Ans, especialista en el uso energético de los edificios, y por la profesora Marta Molina, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla.
«Os resultados amosan que o comportamento enerxético da palloza é mellor que o da vivenda rural contemporánea. Esta última aplica sistemas construtivos máis modernos e novos materiais, pero dun xeito inadecuado», explica Fernández Ans. La construcción prerrománica es, según se recoge en el artículo, una «máquina energética para combatir los meses de invierno». Sin embargo, si se aplicaran las normativas de ahorro y eficiencia energética actuales ninguno de los dos tipos de construcciones analizadas cumpliría con los requisitos exigidos. Pese a ello, las pallozas mantienen importantes cualidades que podrían aprovecharse hoy en día. «Determinadas características y estrategias pasivas de su diseño -destaca el artículo-, como la configuración, la compacidad o el empleo de paja en cubierta pueden ser reinterpretadas para el cumplimiento de nuevas exigencias de ahorro y eficiencia energética en viviendas».
En este sentido, los autores consideran que incluso hoy en día son «referencias constructivas para as novas vivendas».
Edificaciones prerrománicas como las que aún perviven en Os Ancares empleaban únicamente materiales del entorno, como piedra, barro, paja, madera o hierro, mientras que una vivienda rural contemporánea, cuyo modelo parte de mediados del siglo XX, utiliza en torno a veinte tipos de materiales distintos.


  http://people.ucls.uchicago.edu/~snekros/2007-8%20webquests/Structures%2089/structures89.html
Teepee  indio

Podríamos decir que es un chozo movible.
La clásica tienda de lo indios americanos, que en lengua Lakota significa: para vivir… El verdadero tipi es un cono desplazado, no simétrico,  resultando este un aspecto práctico para colocar el fuego en el interior y permitir que el tiro de la chimenea no se vea interceptado por la masa de palos en la parte de arriba. Y además el agujero que permite la salida del humo, presenta dos grandes alas (smokeflaps) o banderillas que permiten manejar la salida del humo eficientemente en función del clima: viento, lluvia, etc…ayudando a mantenerlo siempre seco.
Uno de los tipos de chozos que se construían en zonas  como la Sierra de la Demanda o la Montaña Oriental Leonesa  se asemejan bastante a estos  teepees.
El chozo de pie, que así se denominaba en León,  era una simple tienda cónica de ramas, igualmente cubierta de materia vegetal.

 Ver en el vídeo de Youtube (http://youtu.be/Q8rkSbH3vZo):


 
  http://www.panoramio.com/photo/57099535
Iglú o casa de nieve, la vivienda de los esquimales.

En lugares donde la temperatura puede llegar a -40ºC, dentro del iglú puede alcanzarse 0ºC, solo con una lámpara y el calor corporal. La explicación es que la nieve actúa como aislante( esto significa que transmite mal el calor y el frío) dejando atrapado el calor del cuerpo. Los poros de la nieve están llenos de aire, y el aire es un mal conductor del calor. Piensa en los aislamientos térmicos con doble ventana, que contienen aire en su interior. .El iglú está construido de nieve comprimida, la cual es mucho mejor para este fin que los bloques de hielo. Además, los esquimales suelen revestir las paredes del interior del iglú con pieles, para reducir la pérdida de calor.
-¿ Y si hacen un fuego para calentarse como es que no se derrite?, nos preguntamos ,pues sencillamente porque el frío fuera de él es tanto que cuando se derrite dentro por el calor vuelve a congelarse con el contacto exterior. Por tanto el iglú si se derrite por dentro, pero las temperaturas son todavía lo suficientemente bajas como para volverlo a congelar inmediatamente. Al derretirse por dentro gotea agua, por eso se suele hacer una acanaladura en el pie de la pared para canalizarla.

  http://www.panoramio.com/photo/8315010
El Yurt o Yurta 

Es la vivienda portátil tradicional de los grupos de pastores nómadas de la estepa de Asia central. Su nombre en mongol es Ger,  que significa “tienda de fieltro”.
Su diseño es circular y combina un marco hecho de varas de madera (que incluye las paredes, vigas del techo y una corona central sostenida por un par de columnas)  fijadas entre sí  con tendones y crin de caballo, y originalmente recubierto con fieltro aunque en la actualidad también con lonas e incluyendo puerta de madera. 

Este diseño además es muy adecuado para resistir las variaciones climáticas propias de las regiones de las que procede: con alturas que sobrepasan los 1000 metros sobre el nivel del mar. 

El clima suele ser extremadamente seco, duro, con fuertes vientos y grandes variaciones de temperatura entre el invierno y el verano.
Es cálida en inviernos árticos y fresca en verano.
 
  http://lanzaroteinedita.blogspot.com.es/2013/09/los-taros-una-joya-de-nuestro.html
Taro de Lanzarote
---------------------------------------------------------------
Como vemos diferentes culturas humanas hicieron y hacen uso hoy día de las viviendas de planta circular, y para construirlas se utilizan los materiales que la naturaleza les pone a su disposición en cada caso. 

 Esta unanimidad de criterios en culturas tan alejadas entre sí no deja de ser sorprendente.
Superficie

Ahorro de materiales de muros y cerramientos.
¿Sabían los antiguos constructores que con menos material obtenían una mayor superficie habitable si utilizaban un diseño circular en vez de otro cuadrangular?
Mi opinión es que, en los inicios, no eran conscientes, que se dejaban guiar por su instinto, por su querencia, como se observa cuando rodeamos el fuego o vivaqueamos.
Y cuando eran conscientes, como hoy día, no lo tuvieron en cuenta y construyeron con plantas cuadradas o rectangulares, que aunque no sean tan eficientes nos dan otras comodidades que no se consiguen con las plantas circulares. 
¿Os imagináis que tipo de muebles encajarían en una habitación circular?

http://www.dragodid.org/wp-content/uploads/2011/05/DSC_0047.jpg
 Construyendo una   KOMARDA (CROACIA)

 http://gardendaily.blogspot.com.es/2012/09/trani-andria-matera.html
TRULLO (ITALIA)

Otro ejemplo de construcción europea tipo chozo.

ANTECEDENTES CASTREÑOS

 http://www.panoramio.com/photo/52049736
Castro de Santa Tecla
Algunos autores afirman:
Las primitivas construcciones de los castros son el origen de la casa redonda. Así, los castros excavados evidencian la existencia de viviendas circulares construidas con materiales vegetales que a veces incluían una base de piedra. El techo también es de cubierta vegetal y los tabiques exteriores e interiores son de xebatu o sardu (varas de avellano o castaño entretejidas) revocadas con barro o mortero.

Otros opinan:
Así lo atestiguan los restos arqueológicos de chozos que se han encontrado en Extremadura, como, por ejem­plo, en Palacio Quemado (Alange), o los poblados fortificados de San Blas (Cheles), Ca­brerizas (Cáceres), etc. Estos hallazgos dan como resultado una posible antigüedad de los chozos de horma mayor de la que se creía, pues hasta no hace mucho se decía que fueron introducidos por los Celtas. Eso no parece posible, ya que no llegaron a la penín­sula hasta el primer milenio A.C. Por otra parte, tampoco explicaría esta dependencia entre migraciones celtas y difusión del chozo de horma cómo son posibles construccio­nes circulares en los Andes bolivianos como las que aún construye la nación Chipaya. Aquí la defensa a ultranza del difusionismo cultural, una desconfianza hacia las capacida­des de nuestras poblaciones originarias y una sobrevaloración de la cultura céltica, han permitido mantener ese falso mito aún en nuestros días.
Veremos después una excavación arqueológica en Extremadura de la Edad de Bronce. 


https://ssl.panoramio.com/photo/7840398
 CASTRO DE COAÑA

Por tanto hay que pensar que la diversidad de viviendas circulares que existen en diferentes regiones, llamémosles chozos, son el antecedente de las construcciones castreñas.
Las más típicas viviendas de los castros y citanias del Noroeste son las famosas construcciones en piedra, circulares, ovaladas o simplemente redondeadas. Son éstas las mejor conocidas de la cultura castreña. Numerosas excavaciones desde el pasado siglo –y el hecho de que se hayan conservado bien visibles en algunos castros- permite hacer en las mismas un detallado estudio. Destacan por su importancia, en primer lugar, los materiales utilizados para su construcción, en los que hallaremos una diferencia grande según se extiendan los castros en los territorios graníticos (la mayor parte del área de dicha cultura) o por los territorios pizarrosos, en particular en su zona norteoriental(1) (asturiana). En los primeros, el granito será el material constante y determinará en algunos especiales tipos de aparejo. (...) El grosor de las paredes de las viviendas es variable, pero por lo común oscila entre 0,40 y 0,60 metros. (...) La piedra se utilizará indistintamente en seco, como en Troña, o tomada con barro. También se hace uso de pequeñas piedras para acuñar las mayores”
(1) nororiental, visto desde Galicia, en Asturias sería hacia su occidente.

 
 Casa Chipaya

Los Uru-Chipayas, actualmente, cuentan con una población de 1.417 habitantes aproximadamente, mantienen todavía en forma precaria su cultura, arquitectura, usos y costumbres desde mucho antes de la llegada de los españoles y los aymaras.

La historia oral del milenario pueblo cuenta que su gente sufrió embates de los aymaras y los colonizadores, pero resistió y actualmente enfrenta el reto de reivindicar su forma de vida, su cosmovisión y, como no, su lengua el Puquina.
Sus orígenes se remontan hacia aproximadamente a 2.500 años AC, siendo considerada esta cultura como la más antigua de América. Su  territorio se encuentra próximo al salar de Coipasa a orillas del río Lauca.

LOS ANTECEDENTES DE LOS CHOZOS EXTREMEÑOS:

 LAS CABAÑAS DE LA EDAD DEL BRONCE

 


Al principio plantaron horcones, y entrelazándolos con ramas, levantaron paredes que cubrieron con barro; otros edificaron con terrones y césped seco sobre los que colocaron maderos crudos, cubriendo todo ello con cañas y ramas secas para resguardarse de las lluvias y del calor; pero para que semejantes techumbres pudieran resistir las lluvias invernales, las remataban en punta y las cubrían con barro para que a merced de los techos inclinados resbalase el agua. Podemos explicarnos que esto pasó así en sus orígenes, como hemos dicho, porque hoy mismo lo vemos en algunas naciones, como en Galia, en Hispania, en Lusitania y en Aquitania, cuyos edificios aún se siguen cubriendo con chillas y bálagos.”
(VITRUBIO, " La vivienda en Lusitania", De Arquitectura, Lib.II; Cap.1)

Excavaciones arqueológicas en diversas partes de Extremadura y la península, como las efectuadas en el yacimiento arqueológico Cabrerizas (La Cumbre, Cáceres) han venido a demostrar, no sólo el aserto de Vitrubio, que por otra parte se hallaba perfectamente constatado, sino que en Extremadura, hacia finales del III milenio a.C. se había introducido un tipo de construcción a la que puede considerarse como la verdadera precursora de la vivienda agro-pastoril en su acepción constructiva más clásica: el chozo. 

 
El hallazgo arqueológico en el término de La Cumbre, una localidad de la comarca de Trujillo donde, Antonio González Cordero, Jesús Castillo Castillo y Miguel Hernández López, llevaron a cabo una serie de trabajos de excavación entre 1985 y 1990 que tenían como objetivo definir el tipo de poblamiento de la prehistoria reciente cacereña. 
Consta ésta de un muro de cerramiento y alzado de una cabaña que describe una trayectoria completamente circular. La anchura del muro mide unos 70 cm. Por término medio, su diámetro exterior 5,30 m. y el interior de 4,60 m., cerrando una superficie de 16, 61 m2. Todo el cercado fue construido utilizando un aparejo irregular de granito levantado a doble hilada, con piedras de mayor tamaño en la base, con sus caras regularizadas tanto interior como al exterior de la cabaña, mientras el núcleo se rellena con otras piedras más pequeñas o con barro. 

De la techumbre no quedan restos, pero es casi seguro que se trató de una cubierta cónica apoyada en un poste central, del que quedan como testigos las piedras que sirvieron de calzo en el eje de la construcción.

Rocío Izquierdo de Montes / La cabaña circular en el mundo tartesio
 Las cabañas tartesias

Los poblados tartesios que disponen de cabañas circulares conocidas se ubicaron siempre en regiones y comarcas ocupadas por razones económicas de distinta índole. Pero a la hora de optar por uno u otro punto dentro de un territorio restringido, la elección recayó sobre aquellos sitios más estratégicos en la geografía local. 
En función de estas dos variables (economía y posición estratégica), normalmente los asentamientos se encuentran sobre los cerros más elevados del entorno inmediato, aunque la vinculación económica de la población que lo ocupa tenga orientaciones distintas según las diversas formaciones geo climáticas.
¿Cómo eran?
En Acinipo presentan un zócalo de cantería sin preparación previa, recurriéndose para la base a piedras de tamaño grande e irregulares, mientras que en la parte superior los tamaños se reducen y los cantos regularizan sus caras, a la vez que disminuye también la anchura del zócalo. En este caso es necesaria una pequeña zanja de cimentación para el trazado y sostén del murete, tal y como se observa en las sucesivas reconstrucciones de las estructuras, que arrasan parte de las paredes y pavimentos de las habitaciones infra puestas (Aguayo y otros 1986: 40).
Al no quedar apenas rastro de los elementos de sostén de la cubierta, se han propuesto diferentes soluciones para la techumbre. Ésta pudo ser cónica y apoyada directamente en las paredes sin necesidad de pilar central, como debió de ocurrir en las chozas de Acinipo (Aguayo y otros 1986: 40).
Rocío Izquierdo de Montes / La cabaña circular en el mundo tartesio
 
A nosotros nos interesa el TIPO 2, que es el corresponde a los chozos lacianiego y que dejaremos para el final.
MATERIALES VEGETALES
Pueden ser fijos o móviles, de bálago de centeno o de escobas, puede que hayan existido en Laciana pero al ser de materiales vegetales han desaparecido, en León hay ejemplos en Manzaneda (como el de la foto) o en la montaña oriental. Recuérdese el vídeo anterior.
CONSTRUIDOS ÍNTEGRAMENTE EN PIEDRA
Hay ejemplos en Asturias (Somiedo, Teverga, donde son conocidos como “corros”), son habituales en Extremadura.

Fotografía de Julio Álvarez Rubio
CORROS DE LA BRAÑA DE LA MESA
Fotografía de Julio Álvarez Rubio
CORRO
La técnica utilizada, en general, para la construcción de este tipo de chozos es la denominada de «piedra seca». Por definición «piedra seca» significa, sin otro elemento que aglutine el conjunto, piedra sobre piedra en seco. La técnica de la piedra seca es una antiquísima tradición que se remonta a las primeras culturas urbanas y campesinas, y que por su efectividad y escasa demanda de medios ha pervivido a lo largo de los siglos
 http://www.laponte.org/cuadiernu-blog
LA FALSA CÚPULA

Para la cubrición de los espacios delimitados en estas construcciones de planta circular se utiliza la falsa cúpula, entendiendo por tal el cerramiento de un espacio circular haciendo que el diámetro de las sucesivas hiladas sea cada vez menor, con lo que gracias a su aproximación se produce el cierre del conjunto. A una determinada altura del muro, en unos casos a partir del dintel de la puerta, y en otros a partir del voladizo, éste se va cerrando hasta conseguir una falsa cúpula. En algunos chozos semidestruidos se ha podido observar que el sistema de aproximación de hiladas sigue la regla de tres lajas de piedra hacia fuera y una hacia adentro, hasta reunirse en el centro de la cubierta que no llega a cerrarse completamente.  
En la mayoría de los chozos la clave de la falsa cúpula se remata con una losa granítica perforada en el centro para permitir la salida de humos en caso de que el chozo no dispusiera de chimenea, la entrada de luz y la aireación de la habitación.

CHOZO EN VILLAR DEL REY (Badajoz)
Paredes de piedra o adobe y techumbre de teja.

Posiblemente haya sido una evolución de los chozos de cubierta vegetal a cubierta cerámica.
Es como si en esta zona los techamos de pizarra.

 
He aquí un ejemplo en Palacios del Sil.
 
Paredes de piedra y cerrados con cubierta vegetal

De este tipo son todos los chozos lacianiegos que conocemos.
Los chozos de este tipo son básicamente construcciones de planta circular con paredes de piedra y cubierta vegetal de forma cónica, realizada con rodillos de madera y bálago de centeno o ramajes diversos como escobas, brezo o juncos, sostenida acaso por un poste central. 
El sistema de construcción como hemos dicho es mixto: paredes de piedra y cubierta vegetal.
Las paredes se levantaban de acuerdo con la técnica de piedra seca y tienen una altura que oscila entre un metro y medio y dos, con un grosor  entre los 50 y 80 centímetros según sea pizarra o granito el material empleado. La planta circular suele medir entre 3 y 6 metros de diámetro y el piso suele ser de calzada o tierra prensada. La habitación  normalmente presentan un único vano: la puerta de entrada, aunque en algunos casos disponen de pequeñas ventanas.
La cubierta, de forma cónica, se construía con una estructura de rollizos y palos formando un entramado de madera  sobre la que posteriormente se cosían varias capas de haces de materia vegetal (bálago de centeno, escoberas o juncos) según el procedimiento de los chozos de la tipología anterior.
En algunas comarcas son conocidos como “chozos de horma” porque los muros del habitáculo fueron levantados según la técnica de piedra seca, es decir, piedra sobre piedra sin utilizar ningún tipo de aglomerante para trabarlas.

 CHOZO DEL PARRAL DE HIGUERO – MEMBRIO – CÁCERES

http://arquitecturadelpueblo.blogspot.com.es/2010_05_01_archive.html
 CHOZO DE LA ZONA DE PLASENCIA


http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/54/Chozoyovejas_1.jpg
 CHOZO Y OVEJAS


http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/pallozas-casas-teito-patrimonio-incertidumbre_785722.html

CHOZO ACEVEDO (León)

Construyendo un chozo en Acebedo (León)
 http://www.mendiak.net/foro/viewtopic.php?f=45&t=29418
CHOZO EN LA SIERRA DE GREDOS
 http://lasendadelhayedo.blogspot.com.es/2012/05/un-paseo-por-gete.html
CHOZO EN GETE (León)

 http://www.elbierzonoticias.com/adjuntos/fichero_85745_20130711.jpg
 CHOZO EN ORALLO

 Fotografía de Julio Álvarez Rubio
CHOZO EN SOSAS
Actualmente, construcciones tipo chozos se utilizan como alojamientos turísticos, encima de estas líneas tenemos dos ejemplos de este uso.


CAPITULO II
CONSTRUCCIÓN Y RETEJADO DE UN CHOZO





En la majada de Las Tsombas, en la braña de Caboalles de Abajo, existían chozos y corrales para el ganado.


En este espectacular paisaje INCULCA decidió reconstruir uno de los chozos.


 

Ruinas de un chozo en las Tsombas.



 
Corría el otoño del año 2010, se iniciaba la construcción del chozo.


CONSTRUCCION Y RETEJADO
CHOZO DE PAREDES DE PIEDRA Y TEJADO VEGETAL


En general la construcción de este tipo de chozo se podría catalogar como de escasa dificultad técnica. La facilidad o dificultad de la obra no está en su estructura, ni en su cimentación, ni tan siquiera en la cubierta; la perfección de la obra depende del mejor o peor conocimiento del trabajo en piedra por parte de los constructores, expertos en la labra de piedra y en la técnica constructiva de «piedra seca».

Los chozos de piedra carecen de cimentación, aunque se suele preparar el suelo mediante un enlosado y una marcación circular que recibe la primera hilada de piedras. La horma o plantilla suele alcanzar hasta dos metros de altura, distancia que se considera suficiente para poder nivelar el anillo de piedra.




Ya están puestas las primeras hiladas de piedras.

Las medidas aproximadas del chozo son:

Diámetro: 6 m.

Circunferencia o perímetro: 18,85 m. – Área: 28,27 m²

Altura de la pared: 1,80 m. – Grosor de la pared: 0,70 m.

Volumen de piedra: 22,68 m³


Va tomando forma


LA TÉCNICA DE LA «PIEDRA SECA»


Como hemos dicho la técnica utilizada, en general, para la construcción de este tipo de chozos es la denominada de «piedra seca». Por definición «piedra seca» significa, sin otro elemento que aglutine el conjunto, piedra sobre piedra en seco. La técnica de la piedra seca es una antiquísima tradición que se remonta a las primeras culturas urbanas y campesinas, y que por su efectividad y escasa demanda de medios ha pervivido a lo largo de los siglos.


Desde la Prehistoria el hombre ha venido utilizando esta técnica sin utilizar más recursos que la propia piedra y la habilidad que desarrolla en torno al intento de lograr la más efectiva colocación de los bloques de modo que sea su propio peso quién los aglutine, recurriendo al perfecto anclado de cada pieza e inmovilizándolas por medio de cuñas. En resumen este es el fundamento de dicha técnica.

 
La «piedra seca» como modelo constructivo reúne una serie de características que la han presentado como idónea en el medio rural. El manejo de los materiales al ser bloques o piedras de mediano y pequeño volumen, permiten la actuación individual del obrero, o a lo sumo precisan de la de un “maestro” y un ayudante. El hecho de que un solo hombre pueda mover los bloques de piedra empleados en la construcción, hace que se ejecute sin apenas recursos de andamiaje. Y si añadimos que como herramienta sólo se utiliza un mazo de hierro, que la procedencia del material es esencialmente local y que la duración de la obra precisa de no muchas jornadas de trabajo, estaremos ante una técnica de sorprendente autonomía de ejecución, capaz de dar respuesta inmediata y con bajo coste a las necesidades de proporcionar una habitación temporal o permanente.


  
Detalle del dintel de la puerta.

La solidez constructiva viene acrecentada por la falta de ventanas en sus paramentos, en la que sólo suele aparecer una puerta de acceso rectangular. El hueco de la puerta está sostenido por un dintel de una gran laja pizarrosa. La altura suele ser inferior a la altura media humana. Y la anchura no superior a los 80 cm. Los huecos raramente están acompañados de puertas de madera, siendo lo normal utilizar haces de ramas. En ocasiones existen vanos exteriores de reducidas dimensiones o interiores, como hornacinas, para colocar algunos objetos.
 

 
Ya casi está acabada la pared de piedra, enseguida se dotará al chozo de la cubierta vegetal.

Aunque en los chozos predomina la pizarra las construcciones pueden combinar diferentes tipos de piedras en función del lugar que han de ocupar, de los empujes y cargas que han de soportar y sus resistencias. Son abundantes aquellos muros en los que se combinan las lanchas de pizarras con piedras desiguales que dan a los paramentos una composición horizontal. Las rocas más grandes y alargadas suelen colocarse en la base como sostén del edificio y en los perímetros interiores y exteriores de los muros. La pizarra es también el material de las jambas y el dintel plano sobre la puerta. Si en la zona hubiera losas de granito estas se reservan para los dinteles y jambas de las puertas. En ciertas condiciones puede utilizarse también el barro. El muro circular suele seguir una pauta de proporcionalidad clara, a más altura y anchura de la cubierta, más altura y anchura en las paredes El grosor de las paredes de mampostería, que en ocasiones utilizan argamasa de barro, oscila entre los 60 cm en los pequeños y los 90 cm en los mayores.


La madera es de abedul, abundante en la zona, se apoya un extremo de la madera  en el circulo que hace toda la pared y el otro extremo de cada "vara" se juntan entretejiendose y así formando la cumbre, para después cubrirla de escoba, alcanzando así en el centro los cinco metros de altura , más o menos.  

 
Otra vista del chozo con el armazón de madera sobre la piedra.
 


Otra más con las maderas horizontales.

 
En esta y en las siguientes fotografías veremos cómo se van poniendo las escobas para conseguir una cubierta impermeable.

 
Poco a poco va tomando forma el tejado.

 
Un detalle más cercano.

 
Falta rematar la cumbre.

¡Qué bonito está quedando!

 
Precioso.

 
Detalle del tejado por el interior, el entramado de madera de abedul con las escobas.

Era fundamental  construir estos chozos con los materiales que la naturaleza nos brindaba por los alrededores.  


 
Otro detalle del interior del tejado.

 
Aquí se observa  como se incrustan las “varas” de abedul en el paramento de piedra.
Ya cuelgan las “pregancias” (modernas, en forma de cadena) para poder poner el pote al fuego.

 
Otra perspectiva del interior del tejado, observando como las varas de abedul forman la cumbre.

 
El lugar para el “tsar” y un buen banco para sentarse.

 
Otra vista de la unión de las varas de abedul al paramento de piedra sobre la entrada al chozo y las “pregancias” esperando a que algún usuario prepare una rica comida pastoril.

 
Resultado final.



Al cabo de tres años, en el verano de 2013, unos vecinos de Caboalles de Abajo colaboraron desinteresadamente en el retejado del chozo, no hay suficientes palabras para agradecerles su colaboración al mantenimiento de esta obra.

 
Ya están preparadas las escobas y los colaboradores, va a empezar el retejado que consiste en aplicar otra capa de escobas por encima de la existente con el fin de crear consistencia y seguir manteniendo la cubierta impermeable.


En las siguientes fotografías iremos viendo la evolución de esta intervención  hasta que  nuevamente la totalidad de la cubierta recupera el color verde.









En otoño del pasado año 2017, se volvió a reteitar el chozo y rodearlo de una valla de madera, nuevamente vecinos de Caboalles hicieron el trabajo desinteresadamente y nuevamente merecen nuestro público agradecimiento, podéis ver las obras en una entrada de este blog, cuyos enlaces son:

 RETEITADO          CERCADO 

 
EL CHOZO DE LAS CHOMBAS EN SU ESPECTACULAR UBICACIÓN 
 Fotografía de Julio Álvarez Rubio - http://lacianababia.blogspot.com.es/2011_08_01_archive.html


Solo queda invitar a todos los lectores a que, si no lo conocen, vayan a visitar el chozo y el marco incomparable donde se encuentra, tal y como se ve en la fotografía de Julio Álvarez Rubio, gran conocedor y divulgador de las riquezas etnográficas y paisajísticas que encierra esta tierra lacianiega.

Y si lo conocen, estamos seguros que quieren volver a este paradisiaco lugar.

Datos de coordenadas según SigPac:



Altura sobre el nivel del mar: 1.623 m

Esta entrada estaba pensada como una presentación de diapositivas para proyectar a colectivos que pudieran tener interés en estas construcciones circulares. Ha pasado el tiempo y no se ha concretado ninguna, aunque no descartamos su uso en futuras ocasiones.



No hay comentarios: